Hicieron oídos sordos cuando entendieron que los dos iban en la misma dirección, por eso nunca llegaron a acompañarse durante el trayecto, y se tapaban los ojos para no escuchar uno las pisadas del otro. Era evidente que sus pasos eran paralelos mas ninguno quería verlo. No llegaron a las perdices porque se olvidaron de reunir el valor suficiente para intercambiar un 'te quiero'. Dejaron que las miradas lo gritasen todo sin ninguno susurrar nada. Los dos sabian lo que querian y sabian los dos que ninguno lo haría. Ambos prefirieron no tirarse del barco que compartian para no tener que nadar, y tambien hicieron caso omiso de que dicho barco era capitaneado por un mismo corazón. Finjian estar de vacaciones, y los dos disfrutaban del tiempo haciendo como que la amistad que los unia no pasaba de eso. Son de esas personas que si no encuentran palabra la inventan, sin embargo, ninguno lo pronunciará jamás. ¿Miedo, inseguridad? Nunca lo sabran. La duda de lo que no fue y de lo que no será. Quizás termine como empezaron, siendo dos desconocidos, o quizás terminen como estan, queriéndose sabiendolo y sin saberlo.
Desaprovecharán algo que nace y se hace por no pronunciar ocho letras. El orgullo o la personalidad se encarga de comerlo todo. Creen ser copias exactas, entendidos de la vida, pero lo que ninguno sabe es que tatuaje sin tinta es duele más que cualquier otra herida.
miércoles, 23 de abril de 2014
Tatuaje sin tinta
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